- La Fiscalía identifica polígonos de alta intensidad y diseña una matriz operativa para la prevención de delitos de alto impacto.
- La estrategia ministerial prioriza el combate al uso de niñas, niños y adolescentes en dinámicas delictivas como sicariato y halconeo.
- Mediante la “Operación Sable”, la FGEO ha logrado la captura de más de 140 generadores de violencia y el aseguramiento de un arsenal de alto poder.

Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, Oax., a 16 de abril de 2026.- La participación de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) en el “Pacto por la Paz de Juchitán de Zaragoza” trasciende la persecución penal; se enfoca en un análisis antropológico y criminalístico del rompimiento del tejido social. La inteligencia institucional ha permitido documentar la evolución de la violencia, identificando que los grupos criminales han incorporado a niñas, niños y adolescentes (NNA) en roles que van desde el “halconeo” y mensajería, hasta el uso de armas, extorsión y sicariato.
Ante este escenario de vulnerabilidad social, la FGEO ha diseñado una matriz operativa microregionalizada. El análisis estratégico permitió priorizar colonias por su nivel de intensidad en homicidios dolosos:
- Zonas de Atención Inmediata (Intensidad Guinda y Roja): La Segunda, Séptima, Octava, Cuarta y Primera Sección han sido identificadas como los polígonos de mayor riesgo, donde se han registrado ataques dirigidos y presencia de células violentas.
- Acciones Específicas: En estas áreas, la Fiscalía, en coordinación con el Gabinete de Seguridad, implementa la identificación de generadores de violencia, reforzamiento de órdenes de aprehensión y vigilancia táctica en calles críticas.
La evolución de la delincuencia en el Istmo ha transitado de delitos comunes a una asociación delictuosa compleja que incluye el cobro de piso y el tráfico de migrantes. La relevancia de la Fiscalía dentro de este esquema interinstitucional es la garantía de que el diagnóstico se convierta en acciones de justicia. Al día de hoy, el despliegue permanente ha permitido neutralizar a sicarios clave en la región.
Inteligencia criminal y estrategia operativa

La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), bajo una premisa de cero tolerancia a la impunidad, ha consolidado la inteligencia criminal como la herramienta fundamental para el diseño de estrategias efectivas en el combate a la delincuencia. A través del despliegue de la “Operación Sable”, la institución ha transformado el análisis de datos en acciones contundentes, logrando desarticular nodos operativos de células delictivas que impactaban directamente en la seguridad de la región del Istmo.
El fenómeno delictivo en Juchitán presenta una complejidad que ha requerido una intervención focalizada. De acuerdo con el diagnóstico de la Mesa de Seguridad, este municipio ocupa el primer lugar estatal en homicidios dolosos y extorsión, además del segundo lugar en narcomenudeo. En el contexto nacional, Juchitán alcanzó el quinto lugar entre las 88 ciudades más importantes de México en tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes durante enero de 2026, lo que motivó el robustecimiento de la presencia ministerial.

Resultados de la “Operación Sable” (Febrero 2025 – Abril 2026): La efectividad de la Fiscalía se refleja en indicadores tangibles que han mermado la capacidad de fuego y financiera del crimen organizado:
- Detenciones de impacto: Más de 140 personas detenidas por delitos de alta complejidad, incluyendo homicidio doloso, tráfico de migrantes, secuestro y asociación delictuosa.
- Aseguramiento de armamento: Incautación de 96 armas de fuego (53 armas largas y 43 cortas), además de más de 7,000 municiones y granadas.
- Golpe al trasiego: Aseguramiento de más de 24,000 dosis de cristal y metanfetaminas, junto con 50,000 dosis de marihuana.
- Acciones de control: Ejecución de 140 cateos estratégicos en sitios previamente identificados mediante labores de inteligencia.
La fortaleza de la Fiscalía en este despliegue radica en la identificación y neutralización de objetivos prioritarios como “La Patrona”, “Cromo”, “La Parka” y líderes de grupos vinculados al CJNG, como “El Tlaloc”. Estas capturas estratégicas no solo reducen la incidencia delictiva, sino que desmantelan las estructuras jerárquicas que operaban con violencia sistemática en la zona.