Flavio Reyes, un pitcher que se ganó el respeto de los bateadores.
JUCHITÁN/ ULISES SÁNCHEZ CUEVAS
En la Liga Regional de Béisbol que tuvo a bien Cruz Azul Lagunas organizar, estuvo el pitcher Flavio Reyes defendiendo la franela de varios equipos, se le recuerda más con Cementeros de Lagunas, escuadra con el que ganó el campeonato de la Temporada 1993-1994, la primera bajo el auspicio de la cooperativa cruzazulina.
Y precisamente de esa Temporada va nuestro comentario del día.
Flavio Reyes era el número uno en la rotación de los pitchers abridores que utilizaba el manager Félix Anota, y cuando era necesario, como sucedió en semifinales, Reyes respondió al momento de entrar como relevista.
En el séptimo juego de semifinales, jugado el domingo 2 de enero de 1994, Reyes entró al relevo para terminar el juego con el que Cruz Azul calificó a la serie final.
El 9 de enero del 94, la serie final de la temporada inició en el diamante de Lagunas, Oaxaca, siendo Flavio Reyes, el pitcher abridor contra Xhahuis de Juchitán; tiró ocho entradas y 2/3, para ganar el partido, con pizarra de seis carreras a cinco; se apuntó el salvamento José Luis Ríos.
El 16 de enero del 94, se desarrolló el tercer partido jugado en el Estadio Municipal de Juchitán de Zaragoza, abriendo Flavio Reyes por los Cementeros, y con labor de seis entradas completas, se apuntó la Victoria al son de siete carreras a seis; nuevamente fue relevado por José Luis Ríos, en otros salvamento que se apuntó el espinaleño.
El 23 de enero del 94 en el juego cinco, abrió Reyes, ahora tiró seis entradas y tres bateadores, retirándose, sin decisión, Cruz Azul ganó por once a ocho con triunfo para José Luis Ríos.
Se jugó un séptimo partido el 30 de enero del 94, en el diamante de Lagunas, Oaxaca, siendo pitcher, abridor por los locales, Zenón García, el ixhuateco tiró un partidazo de ocho entradas y 2/3, sufría para sacar el último out porque Xhahuis amenazaba con corredor en segunda, ahí el mánager Anota tuvo que echar mano de Flavio Reyes quien sacó a relucir sus mejores lanzamientos para sacar el último out y su equipo se proclamara campeón con pizarra de seis carreras a tres.
Este es solo un pasaje del trabajo montícular de Flavio Reyes, quien más adelante defendió la franela de Vaqueros de La Ventosa (en la presente fotografía), equipo en donde hizo un formidable uno- dos como pitcher abridor con Manasés Calderón.