Por Redacción | Salud
El hígado es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano y, al mismo tiempo, uno de los más olvidados. Especialistas en salud advierten que adoptar hábitos saludables para cuidar el hígado puede reducir de forma significativa el riesgo de desarrollar cáncer hepático y otras enfermedades graves en el futuro, de acuerdo con organismos internacionales de salud.
Este órgano cumple funciones vitales como la desintoxicación de la sangre, la metabolización de grasas, el almacenamiento de energía y la regulación de numerosas sustancias esenciales para el organismo. Sin embargo, cuando se somete a un daño constante —muchas veces silencioso— las consecuencias pueden ser irreversibles.
Enfermedades silenciosas que dañan el hígado
Uno de los principales riesgos es que muchas enfermedades hepáticas no presentan síntomas en etapas tempranas. El hígado graso, la hepatitis crónica, la cirrosis y el consumo excesivo de alcohol son factores que, con el tiempo, pueden aumentar considerablemente el riesgo de cáncer de hígado.
La Organización Mundial de la Salud señala que el cáncer hepático está estrechamente relacionado con infecciones por hepatitis B y C, así como con estilos de vida poco saludables, y que la prevención es clave para reducir su incidencia.
Hábitos clave para proteger el hígado
Cuidar la salud del hígado no requiere medidas extremas, sino constancia en hábitos diarios que marcan la diferencia:
- Mantener una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y fibra
- Reducir el consumo de grasas saturadas, azúcares y alimentos ultraprocesados
- Evitar o moderar el consumo de alcohol
- Mantener un peso saludable
- Realizar actividad física de forma regular
- No automedicarse
- Realizar chequeos médicos periódicos
La American Cancer Society destaca que estas acciones ayudan a disminuir la inflamación hepática y reducen el riesgo de desarrollar cáncer de hígado a largo plazo.

La importancia de la detección temprana
El National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases advierte que enfermedades como el hígado graso no alcohólico y la hepatitis crónica pueden evolucionar a cirrosis y cáncer si no se detectan y tratan oportunamente.
Por ello, los especialistas recomiendan realizar estudios médicos de rutina, especialmente en personas con obesidad, diabetes, antecedentes familiares o consumo frecuente de alcohol. Detectar a tiempo una alteración hepática puede marcar la diferencia entre un tratamiento efectivo y una enfermedad avanzada.
Un órgano que merece atención
Cuidar el hígado hoy no solo mejora la calidad de vida en el presente, sino que protege la salud a largo plazo. La prevención sigue siendo una de las herramientas más efectivas contra el cáncer y otras enfermedades crónicas.
Atender la salud hepática es una inversión silenciosa, pero fundamental, para vivir más y mejor.
Fuentes consultadas
- Organización Mundial de la Salud – Cáncer de hígado y factores de riesgo
https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/cancer - American Cancer Society – Prevención del cáncer de hígado
https://www.cancer.org/cancer/liver-cancer/causes-risks-prevention.html - Centers for Disease Control and Prevention – Prevención del cáncer hepático
https://www.cdc.gov/cancer/liver/basic_info/prevention.htm - Secretaría de Salud – Salud hepática
https://www.gob.mx/salud/acciones-y-programas/salud-hepatica