- Una historia urgente que dialoga con la actualidad: Un thriller intenso sobre supervivencia que conecta directamente con el contexto político actual de Venezuela y el debate internacional sobre derechos humanos y migración.
- La película fue parte de los festivales de Venecia, Toronto y Morelia, con Édgar Ramírez como productor y actor, que respalda una película latinoamericana poderosa pero hecha con capital mexicano, relevante y de alto impacto para el público.
- Se estrena en México este jueves 5 de febrero bajo el sello de Cinépolis Distribución.

Su llegada a salas mexicanas coincide con un periodo de alta tensión política, marcado por el recrudecimiento del conflicto entre el gobierno de Nicolás Maduro y Estados Unidos, así como por el endurecimiento del discurso internacional en torno a la democracia, los derechos humanos y la migración forzada venezolana. En este contexto, Aún es de noche en Caracas adquiere una dimensión urgente: no sólo como obra cinematográfica, sino como testimonio humano de las consecuencias del autoritarismo.
Un thriller profundamente humano
Basada en la novela La hija de la española de Karina Sainz Borgo, la cinta se sitúa en Caracas durante las protestas de 2017, un período marcado por la represión estatal, la censura y una violencia que dejó más de cien muertos. La historia sigue a Adelaida, interpretada por la actriz colombiana Natalia Reyes, una mujer de 38 años que, tras la muerte de su madre, queda atrapada en una ciudad donde sobrevivir implica renunciar incluso a la propia identidad.
Cuando su departamento es tomado por mujeres afines al régimen, Adelaida se ve obligada a esconderse en el apartamento contiguo, iniciando un recorrido de supervivencia física y emocional que refleja el despojo, el miedo y la ruptura social que viven millones de venezolanos dentro y fuera del país.
Lejos de ser solo un thriller, la película funciona como un espejo de la crisis venezolana y de los efectos del poder autoritario sobre la vida cotidiana. El exilio, la pérdida del hogar y la necesidad de huir para salvar la vida son temas que conectan directamente con la actualidad política y con las discusiones internacionales sobre migración y derechos humanos.
“Aún es de noche en Caracas” es un relato de supervivencia y desarraigo que, aunque transcurre en Venezuela, dialoga con realidades de toda América Latina. Es una película hecha para interpelar, incomodar y emocionar al público”, expresaron las directoras Mariana Rondón y Marité Ugás.
Por su parte, Karina Sainz Borgo, autora de la novela original, señaló que la película “respira el autoritarismo de los tiempos y lo retrata de manera universal”, subrayando su vigencia más allá del caso venezolano.
Una coproducción latinoamericana de alto impacto
La cinta es una producción mexicana, con la participación del reconocido actor y productor venezolano Édgar Ramírez, cuya trayectoria internacional incluye títulos como Carlos, La noche más oscura, American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace y Emilia Pérez. Su presencia como productor refuerza el compromiso del proyecto con la visibilización de historias latinoamericanas en escenarios globales.
En México, el productor Stacy Perskie, de la casa productora Redrum, fue clave para la consolidación del proyecto. Fundada en 2009, Redrum ha participado en producciones internacionales de gran impacto como Bardo de Alejandro González Iñárritu y Pedro Páramo, dirigida por Rodrigo Prieto.
Un estreno que dialoga con el presente
Con dirección de fotografía de Juan Pablo Ramírez y diseño de producción de Ezra Buenrostro, Aún es de noche en Caracas captura tanto la belleza como el horror de una ciudad sitiada, construyendo un relato intenso sobre la pérdida, la memoria y la reconstrucción de la identidad en tiempos de crisis.
En un escenario internacional donde Venezuela vuelve a ocupar un lugar central en la agenda política entre gobiernos y potencias, la película se presenta como una obra imprescindible para comprender las consecuencias humanas detrás de los titulares.
Aún es de noche en Caracas se estrena en cines mexicanos este 5 de febrero, invitando al público a reflexionar, confrontar y emocionarse con una de las historias latinoamericanas más poderosas y necesarias del cine contemporáneo.